LA SOBREEXIGENCIA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

LA SOBREEXIGENCIA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

23 | 06 | 2020
LA SOBREEXIGENCIA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

¿Sientes que el mundo va más rápido de lo que puedes procesar? ¿Tienes días buenos y días malos? ¡Es normal!

¡El nivel de estrés que estamos viviendo es increíble! Todo parece estar detenido, pero a la vez, en nuestros micro mundos: nuestras casas, todo sigue funcionando y ahora parece que TODOS necesitan más atención y más contención… pero ¡tú también! Hacer malabarismos entre la limpieza de la casa, el homeschool, homework, las cuentas, la alimentación, el ejercicio, en fin… la lista es interminable y súper individual, porque, aunque todas vivamos más o menos el mismo contexto, cada una lo vive desde su propia realidad.

Los problemas que teníamos antes de esta pandemia probablemente no hayan desaparecido, todo lo contrario, quizás se han agudizado más y a ese estrés que ya veníamos tratando de controlar y manejar le tenemos que sumar este caos mundial que a veces se siente como si nunca fuera a terminar…

Queremos y sentimos que tenemos que dar lo mejor de nosotras en todos los roles que de la noche a la mañana nos vimos obligadas a asumir: convirtiéndonos en las mejores profesoras (aunque no tengamos ni la más mínima idea de pedagogía); excelentes psicólogas para contener emocionalmente a todos los miembros de nuestra familia (sin ninguna preparación profesional en la mayoría de los casos); trabajadoras ejemplares, manteniendo el nivel de productividad que siempre hemos demostrado en nuestros trabajos, pero ahora a distancia… (incluidas esas típicas reuniones donde con un oído escuchas lo que están diciendo y con el otro, sabes que alguien grita algo en tu casa y puedes sentir como sube tu presión arterial mientras empiezas a mandar mensajes telepáticos para que no te interrumpan ni te dejen en vergüenza); dueñas de casa de excelencia, manteniendo la casa limpia y ordenada, cocinando saludable y haciendo actividades variadas para que los niños no se aburran o no te vuelvan loca; todo esto manteniendo los protocolos de sanitización, la paz y el bienestar familiar.

Y no todo son niños, casa y trabajo, las que estamos en pareja, nos enfrentamos al desafío de convivir 24/7; nuestras diferencias en crianza, forma de vida, cambios de humor, todo se ve aumentado y sin la opción de darte un respiro, salir a caminar o ir a tomarte algo con tus amigas (esas terapeutas No certificadas que TANTO valor tienen en nuestro equilibrio emocional).

Todo esto genera angustia, ansiedad, cansancio y claramente estrés. Probablemente si nos hacemos algún examen, nuestro cortisol debe estar disparado… y está genial cuando necesitas resolver un tema puntual (como lo hacían nuestros antepasados cuando tenían que sobrevivir al ataque de un león… pero cuando estos niveles de cortisol se mantienen elevados por mucho tiempo, generan muchos efectos adversos). El estrés disminuye la capacidad congnitiva y reduce nuestro rendimiento, cambia nuestro estado de ánimo y tiene relevancia en gran parte de los procesos biológicos de nuestros cuerpos.

¿Pero qué podemos hacer para enfrentar esta situación sin morir en el intento?

No somos expertas, solo mamás que viven lo mismo que tú, pero podemos darte algunos consejos que hemos recopilado de varios expertos:

Primero que nada, reconéctate con la maravillosa capacidad que todos los seres humanos tenemos de adaptarnos a diferentes situaciones. Esto incluye, las expectativas que tenemos de nuestro propio desempeño y del de los demás.

Segundo, escucha a tu cuerpo y mente. Si estás cansada, trata de encontrar la forma de descansar… sé que parece imposible, pero a veces no estamos dispuestas a ceder y queremos que todo se haga a nuestra pinta (porque sentimos que lo hacemos mejor o más rápido o simplemente porque nos cuesta soltar el control) pero hay que aprender a delegar, a confiar en nuestros hijos, a darles responsabilidades y a verbalizar nuestras emociones y necesidades si tenemos una pareja o hijos en edades más independientes. 

Baja tus exigencias y pon metas realistas para todos. Si no tienes esa opción en casa, quizás puedas evaluar apoyo externo, existen formas de cumplir con la cuarentena y contar con ayuda igual (conozco familias que hacen turnos de 2 semanas y apoyan a quien lo necesita, o pídele a algún familiar o amigo que te prepare comida y así tienes una tarea menos que cumplir todos los días). ¡La invitación es a no sobreexigirnos más y a ser súper creativas y tolerantes! No importa que las camas queden mal hechas o que tu marido cuide a los niños frente a la tele un rato, si eso significa que vas a poder dormir esa siesta que hace más de 100 días que no puedes disfrutar, o, ¡lo que sea que te haga feliz!

Aquí te dejamos algunos tips extra para vivir todo ésto con más armonía.

  • Elije tus batallas y enfócate en satisfacer las necesidades básicas
  • Mantén rutinas estables, pero aprende a ser flexible cuando sea necesario, ya que, si mantenemos nuestra mente en orden, todo se ordena (aunque las excepciones también son necesarias)
  • Limita el tiempo de exposición a noticias: sea por televisión, radio o redes sociales
  • Escucha tu música favorita o descubre un nuevo hobby
  • Intenta mantener tu cuerpo en movimiento, ya sea a través de baile, ejercicios de estiramiento o de relajación
  • Trata de expresar tus emociones, conéctate con ellas…y ¡respétalas!
  • Y lo más importe: ¡LO ESTAS HACIENDO BIEN!

Bonus Track: ¡Cómete ese chocolate sin culpa!

Side Widget Blog

Sé parte de nuestra comunidad! Información de calidad, tendencias, entretención, ofertas exclusivas y mucho más!